sábado, marzo 10, 2007

Un gran día

Ayer, desde muy temprano sucedieron muchas cosas dignas de comentar, como todo gran día, la mañana era propicia para las grandes noticias; todo comenzó cuando me fui con mi Pilita a la clínica para hacer su primer chequeo del embarazo, al poco tiempo llegaron mi mama y mi papá, que dicho sea de paso se vieron muy interesados en el control del bebe, realmente su apoyo es fundamental para mi persona, muchas gracias por todo.

Para ser sincero estaba un poco nervioso por saber el estado de mi bebe, pero también estaba impaciente por ingresar al consultorio para tener la información exacta; después de una hora hicimos nuestro ingreso y bueno el doctor nos recibió de una forma muy agradable, a unos minutos de haber comenzado el chequeo, por fin pude ver a mi bebe, era tanta mi emoción de verlo por primera vez que no sabía que decir!! Sólo atinaba a contemplar a mi hermoso bebito, que lindo, tan chiquito, un amor!! Jeje, así pasamos unos minutos contemplándolo, pero de pronto vimos como su manito se fue de un lado para otro, como si estuviera saludando a su papás, que lindo verdad? es algo tan bello, una emoción muy grande, es mi bebe! El Doctor también se sorprendió de lo ocurrido y nos dijo que mi bebito está muy bien que tiene una semana más de desarrollo, ósea, tiene 10 semanas, pero es como si tuviera 11, asuu, si que es lo máximo!

Bueno, el Doctor nos dio la fotito y en breve lo publicaré para que todos los conozcan, mi bebe es todo un poserito porque salió súper bien, igual que la mamá y el papá, jejeje

Luego, cuando llegó la noche era momento de hablar con el papá de mi Pilita, hasta ese momento no sabía la noticia, en realidad no lo habíamos dicho porque queríamos que esté más tranquilo sin tantos problemas de por medio, es así que elegimos esa noche como el momento adecuado; mi suegro, al principio no lo tomó muy bien, es compresible las cosas que uno puede pensar como padre y bueno tiene razón, hablamos de eso y de muchas cosas, la situación estaba muy tensa que no había lugar para las especulaciones, era la hora de verdad, donde tenía que prevalecer el sentido de responsabilidad, es así, que tranquilizamos las cosas y nos dispusimos a dar el paso hacia la reflexión, el día siguiente era el indicado… como todo gran día, tenía que haber otro, más grande todavía.